La araña roja: un caso de incomprensión peligroso.

La araña roja es un bicho de lo más incomprendido. En primer lugar, porque se trata de un ácaro, no de una araña. Es lo bastante grande como para ser observado con un poco de esfuerzo a simple vista, y genera una especie de seda que va liberando mientras camina. Todo esto ha fomentado la leyenda de que efectivamente se trata de una araña.


Sin embargo, las diferencias no son sólo taxonómicas, y no entenderlas puede resultar muy peligroso para cualquiera que esté buscando sembrar fresas, frambuesas, zarzamoras, arándanos o aguacates (entre otros) en un lugar ventoso.


¿Qué atrapa la telaraña?


La primera diferencia clave, es que la “telaraña” del ácaro no atrapa insectos. De hecho ¡atrapa ácaros de la misma especie! Lejos de servir como un sistema para alimentarse, las fibras de seda se acumulan en las puntas de los tallos, en las que se forma como una especie de burbuja, en la que van quedando atrapados ácaros de diferentes edades: hembras ovígeras, que pueden producir huevecillos dentro de la misma burbuja, adultos y juveniles se pegan en una especie de algodón de azúcar. En el centro, los que quedaron atrapados en su mayoría mueren de inanición o asfixia (excepto los huevecillos), mientras que el exterior está cubierto de individuos activos.


Al pasar un animal incauto, o soplar una brisa fuerte, la bola de seda llena de ácaros puede liberarse de la planta, y viajar distancias que se calcula llegan hasta unos pocos kilómetros.


Este tipo de dispersión, asociada al viento, ha llevado a muchos agricultores a la conclusión de que estos ácaros al igual que muchos otros que se han hecho famosos en los anuncios de materiales hipoalergénicos, viven en el polvo. Incluso, una práctica que ha tomado fuerza es regar agua sobre los caminos de terracería cercanos al cultivo, para evitar que la plaga se propague. Nuevamente, esta incomprensión puede ser riesgosa, porque una de las razones de que la “araña roja” se desplace es precisamente que se está muriendo de sed. Al incrementar la humedad efectivamente se disminuye la dispersión por un breve periodo, pero se debe, posiblemente, a que se le provee un ambiente más cómodo, no a lo contrario.


Un fuerte problema que ha derivado de la confusión entre artrópodos, es que en ocasiones se combate con diferentes presentaciones de imidacloprid, como si se tratara de un insecto (grupo que tampoco incluye a las arañas, por cierto), lo que resulta en un incremento en la fecundidad de las hembras. De hecho, con tratamientos de esta sustancia ¡las hembras llegan a incrementar hasta en 26% su ovoposición!


El día de hoy, la “araña roja” representa uno de los principales riesgos de la agricultura nacional, y en particular de los cultivos de más valor. Para combatirla, en Tierra de Monte utilizamos un paquete de Revi-B, ReFuerza y Pro-t-g, que permite soportar el impacto al rendimiento provocado por el ácaro, e incluso incrementarlo, a pesar de él.

Lo más importante, sin embargo, son las prácticas agrícolas que permiten evitar la reproducción y dispersión masiva de estos animales. Si nos dedicáramos más a entender a los habitantes de este Mundo, en vez de obsesionarnos con dominarlos o eliminarlos, podríamos hacer de la agricultura algo más rentable y certero, y mucho más apegado al bien común.



Tierra de Monte

Carretera a Tlacote #186 local 106. 

Querétaro, Qro.  C.P. 76179

​México.

© 2018 by ByVo Marketing SA de CV

  • Negro del icono de Instagram