¿Dónde está todo el fósforo?

Traducción del artículo Where is all the phosphorus?

Cita: Gross, Michael (2017) Current Biology Magazine, 27, R1141–R1155,


Resumen


El fósforo está contenido en todas las células vivas y, por lo tanto, está muy extendido en nuestro planeta. Sin embargo, el agotamiento de los las raras fuentes minerales de roca fosfórica y la eutrofización de los cuerpos de agua indican que el uso unidireccional de la humanidad de este elemento es insostenible.

Hoy en día existen ideas para una mejor gestión del fósforo, pero una estrategia global exitosa requerirá realizar un seguimiento de sus ciclos.




Cada célula viva está rodeada por una membrana de fosfolípidos, por lo que tiene que contener fósforo sólo para existir. La mayoría de las células también lo tienen en su ADN, en su portador de energía ATP y en sus nucleótidos de señalización como el GTP, en fosfoproteínas y otras biomoléculas.



Este uso generalizado en funciones biológicas esenciales refleja la abundancia del elemento, cuyo peso constituye el 0,09% de la corteza terrestre. Debido a su alta afinidad con oxígeno, generalmente se presenta en forma de fosfatos como apatitas, mismas que se encuentran a menudo como depósitos fósiles de formas de vida antiguas, pero también puede ser de origen geológico asociado con basaltos que, por su intemperismo, pueden liberarse naturalmente al suelo. Aún así, el temor de que las fuentes de fósforo se agoten en unas pocas décadas reaparece una y otra vez.


Las reservas minerales de roca fosfórica están concentradas en unos pocos países por lo que, al igual que con las reservas de petróleo, la geopolítica debe ser considerada en la ecuación. Marruecos controla más de las 2/3 partes de las reservas comercialmente explotables mientras que China, Algeria y Siria son los que le siguen con porcentajes de un dígito.


Las estimaciones de existencia remanente del fósforo son altamente controvertidas al igual que los cálculos temporales de su agotamiento – algunos calculan que, al ritmo de consumo actual, las reservas pueden durar entre algunas décadas y varios siglos -. En términos generales esto podría ser una buena noticia, sin embargo, aún en los escenarios más optimistas, la distribución desigual de las minas de roca fosfórica, es causa de preocupación, ya que los problemas políticos en las naciones proveedoras de este elemento podrían derivar en incrementos de precios afectando así, la seguridad alimentaria mundial.


Aunque parte del fósforo que se extrae y se utiliza como fertilizante, se incorporará a nuestros huesos y dientes, así como a nuestro ADN y membranas celulares, la mayor parte terminará en el ciclo hidrológico, ya sea como escorrentía de los campos, o como agua que corre por las tuberías desde nuestros excusados. Así, este fósforo enriquecerá el medio creando, a su vez un conjunto de problemas, que incluyen la eutrofización de los cuerpos de agua.


Es momento de repensar nuestro uso global de fósforo, y reemplazar la cadena de suministro unidireccional por ciclos cerrados que eviten los problemas en ambos extremos.


Debido a la extensión delgada y desigual de este elemento en todo el mundo, la situación es bastante compleja, sin embargo, la ciencia tiene que empezar a preguntar dónde está es el fósforo, y en qué dirección se está moviendo.


Fuentes


Un reciente número especial de la revista Science of the Total Environment, editado por Andrea Ulrich de la Oficina Federal de Agricultura de Suiza, está dedicado a los cálculos y proyecciones de las de fuentes de fósforo existentes, así como de sus sumideros y flujos (Sci. Total Environ. (2016) 542, 1005-1007).